Preparando la retirada

5 Mar 2021 | Blog | 0 Comentarios

Ya sabemos que el fútbol es una gratificante forma de vida, pero una vida efímera porque se pasa volando. Y cuando uno deja de ser estrella, tiene que aprender a brillar sin serlo. Resulta prioritario preparar el futuro, un futuro ya sin balón. No queda otra que prepararse para cuando el futbolista se convierta en ex futbolista.

Y ese momento puede resultar tremendamente duro. A veces, no basta con tener cierta formación o haber logrado invertir en proyectos empresariales o en negocios. No basta, siquiera, con haber ahorrado lo suficiente para afrontar con garantías el porvenir. Porque hay momentos que se hacen sumamente complicados y difíciles para un ex jugador de fútbol.

Quien fuera miembro de la mítica “Quinta del Buitre” , Miguel Pardeza, decía: «La retirada es el momento más duro para cualquier deportista profesional, sobre todo porque te atormenta e intimida la falta de expectativas de futuro. A veces se nos olvida que es posible que un deportista profesional haya nacido para hacer sólo una cosa en su vida y tener que enfrentarte a la vida real cuando ya has perdido tu lugar en el mundo no es fácil. Se abre un abismo entre algo con lo que te has identificado plenamente y un vacío en el que ya no tienes referencias. Y eso provoca un trauma que normalmente se termina superando pero que a veces te pasa una factura gorda. Muchos se quedan en el camino».

Otro ex jugador, Iván Campo, que militó en el RCD Mallorca y Real Madrid, cuenta: “Yo dejé el fútbol porque me hice mayor, habría jugado muchísimo más pero mi cuerpo ya no daba. Es duro porque de la noche a la mañana dejas de jugar al fútbol, de estar en la élite, y tienes que buscar cosas nuevas. Pasas a ser un tío normal y corriente que ya no está ahí corriendo por la hierba. Ya no hay pretemporada, ni vestuario, ni compañeros, ni viajes… Y si esperas a que te lo den todo hecho, se te hace más duro seguro”.

Sobre la cuestión de la retirada, la psicóloga deportiva, María Dolores González, sostiene: “El sentimiento que más relatan los deportistas es el de vacío. De repente tienen que ocupar un tiempo que antes tenían perfectamente milimetrado: desayuno, entrenamiento, fisio, entrenamiento, comida, partido… De repente tienen ese tiempo libre y nada les llena como les llenaba el deporte”.

David LLopis, también psicólogo deportivo, explica lo siguiente: «Ante cualquier jubilación flaquea el sentimiento de utilidad que tenemos todos. Si esa jubilación llega con 35 años, el problema puede ser mucho mayor. La vida de un deportista gira en torno a una actividad que de repente desaparece y entonces se cuestiona el sentido de su vida y se refuerza el sentimiento de que ya no tiene nada que aportar a la sociedad. Más allá del tema económico, es muy importante encontrar tu nuevo rol en la sociedad, tu nuevo sitio cuando pierdes la etiqueta de deportista y pasas a ser sólo un ex». 

Como reza el axioma sanitario, “prevenir mejor que curar”.

Prepárense para abandonar el Estadio y disfrutar de su retirada. Hay vida después del fútbol.

Fuente:

https://www.elmundo.es/papel/historias/2019/09/12/5d79397521efa0627f8b4604.html

 

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