Sin descanso pero con tiempo

31 Oct 2020 | Blog

Ya los filósofos de la Antigüedad sostenían que de una buena administración del tiempo depende la felicidad. ¿Es feliz quien automatiza horarios? ¿Sabe administrar el tiempo quien hace de su rutina una sesión continua de desafíos ? Lo cierto es que la vida de un futbolista profesional resulta trepidante y emocionante. Siempre presente en la conciencia colectiva de la afición, ausente tantas horas fuera del hogar, de la familia y, a veces, esencial en el once inicial.

Decía Johan Cruyff que un futbolista solo debe dedicarse a jugar. Bien, sí, pero ¿quién le enseña o cómo aprende a prepararse para la vida en que ya no será futbolista profesional? Porque en ese momento comenzará una nueva trayectoria vital y profesional y debe adaptarse a ello. No hay descanso tras colgar las botas: formarse, responsabilizarse, comprometerse, emprender, prosperar…

Es muy recomendable que el ex futbolista o ex deportista, en general, esté rodeado de un entorno familiar y amistoso afectivo y cercano que contribuya a potenciar sus cualidades y estimular sus afanes. Porque fuera de los terrenos de juego también hay competencia y rivalidad, resultando muy necesarias la competitividad, el esfuerzo, la tensión y la ambición por el triunfo, y uno no puede distraerse o dispersarse, ni siquiera un instante, de los objetivos que persigue. Igual que antes perdía el balón, ahora puede perder su medio de vida. A ello, debe añadir la conveniencia de unos sólidos conocimientos y un óptimo asesoramiento que le pongan a cubierto ante esas malas decisiones que siempre terminan frustrando negocios y arruinando proyectos.

En suma, dejar el fútbol profesional no supone quedarse de brazos cruzados, entre otras cosas, porque aunque sobra tiempo para emprender una nueva vida, ese tiempo, como en un partido con el marcador en contra, corre que vuela.

Cómo saltar del fútbol a la empresa: la fórmula de Best Match para que los futbolistas o deportistas retirados eviten el vacío profesional.